“Recobraremos la honorabilidad y el prestigio del político”: Yolanda González Hernández
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“Recobraremos la honorabilidad y el prestigio del político”: Yolanda González Hernández

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En entrevista con ABC Tlaxcala, la nueva Delegada del CEN del PRI asegura que el partido dejará de ser omiso ante los excesos de sus cuadros para exigirles congruencia, compromiso y responsabilidad en el desempeño de sus cargos públicos. Así se pretende establecer una base sólida que permita el exitoso despegue del gobierno de Mariano González Zarur, y con ello, el éxito electoral en 2012.

 

El pasado 13 de agosto, Yolanda González Hernández rindió protesta como Delegada del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI en Tlaxcala, con la firme convicción de iniciar una nueva etapa que contribuya a fortalecer la cohesión de la militancia, con miras a ganar los comicios federal del 2012.
Tras iniciar un análisis de fondo respecto a los resultados electorales del 4 de julio, y comenzar los trabajos de reestructuración del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el ámbito municipal, la ex legisladora federal destaca la necesidad de establecer una nueva relación con la militancia y las autoridades electas emanadas del tricolor, que rescate el compromiso institucional con el partido y mantenga un respeto absoluto a la autonomía y a la vida interna de los sectores que lo integran.
Quien fuera Delegada Regional del PRI en Baja California, Sonora y Chihuahua, y actualmente funge como puente con la dirigente nacional Beatriz Paredes, sostiene que el Revolucionario Institucional debe seguir en campaña, ya que la votación lograda en las recientes elecciones compromete al partido a seguir generando confianza en la sociedad.
Para ella, la actividad política y social del PRI tiene que ser permanente, y atender constantemente la renovación de sus cuadros y estructuras, en apego a sus estatutos. Y en este orden de ideas es que el Comité Directivo Estatal juega un papel importante como coordinador de esfuerzos para lograr que tanto cuadros como estructuras cuenten con los niveles de competitividad que exige actualmente la ciudadanía.
En entrevista con ABC Tlaxcala, Yolanda González reconoce que el PRI cometió errores en el pasado; sin embargo, observa que su desempeño actual, que ha desempolvado los orígenes del partido –fundados en la democracia y la justicia social-, le han permitido recuperar la confianza de la ciudadanía. Por ello, afirma, ni los triunfos ni las derrotas son frutos de la casualidad.
Ahora, de cara a la lucha electoral del 2012, el interés del priismo tlaxcalteca se centra en recobrar la honorabilidad y el prestigio del político, por lo que el partido dejará de ser omiso ante los excesos de sus cuadros para exigirles congruencia, compromiso y responsabilidad en el desempeño de sus cargos públicos.
Y en este contexto, es que se pretende establecer una base sólida que permita el exitoso despegue del gobierno de Mariano González Zarur, y con ello la gobernabilidad de Tlaxcala y el éxito en el proceso electoral venidero: “En ese orden de ideas es que justamente se ha hecho una revisión de los delegados que estuvieron en los municipios con el proceso electoral. Algunos se han ratificado, otros más han sido nombrados, y en esta nueva relación de entendimiento y de compromiso institucional entre nuestros representantes electos, los 11 diputados del Partido Revolucionario Institucional se han acreditado como delegados en distintos municipios con tareas específicas, como hacer la revisión estatutaria de las estructuras del partido”.
“En el caso de los presidentes, lo que queremos es que cumplan con su trabajo, que tengan un buen ejercicio de la administración pública municipal, que le sirvan a su comunidad. Habremos de reunirnos con ellos y con los Presidentes de Comunidad, para involucrarlos de manera importante, para que estén muy cerca en las tareas del partido, sin desatender lo prioritario, que es responderle a la ciudadanía”.

- ¿Qué implica este compromiso institucional en los términos que lo expone, considerando que las últimas encuestas advierten que la imagen de los políticos está muy desprestigiada, que hay un rechazo a sus malas prácticas que han deteriorado su credibilidad?
- “Efectivamente. Me parece que es responsabilidad de todo partido político estar al pendiente de quienes han surgido como candidatos, y que la sociedad les ha dado su voto de confianza. Somos los primeros responsables, los primeros interesados, en que cumpla con pulcritud, honestidad, honorabilidad, los encargos que han recibido. No se trata de descubrir el hilo negro. Se trata de un principio fundamental, de norma y de respeto, que cada ciudadano debe tener, y que los principios y documentos básicos del partido así lo señalan, como una obligación estricta de un militante del Partido Revolucionario Institucional.
Así lo hemos comentado con nuestros compañeros, que hay que recobrar la honorabilidad, el prestigio, la honestidad, del político. Necesitamos contribuir de esta manera a que la sociedad siga creyendo en este ente político que requiere un equilibrio para la gobernabilidad del país.
El partido será vigilante, constante, y será el primero en denunciar cualquier acto o situación que se aleje de la honorabilidad y de la honestidad con la que se debe de manejar un representante popular electo por el Partido Revolucionario Institucional, que jamás encubrirá una situación que vaya en contra de los principios fundamentales de respeto y honestidad. Jamás”.

- La experiencia electoral en Tlaxcala nos ha mostrado que cuando el militante de una fuerza política es postulado, recibe el aval de la ciudadanía, y luego tomar posesión del cargo, se propicia una separación con el partido, y parece que toda la ideología, la disciplina partidaria, se pierde cuando se sienten protegidos por los beneficios que le da el cargo que ocupa. ¿Hay un divorcio, en ese sentido, entre el partido y el represente popular?
- “Probablemente sí. Seguramente por el hecho de que el partido sea omiso en ser el primero en exigir el compromiso y la responsabilidad de los actos de congruencia política que debe tener un ciudadano responsable, más allá del cargo que ocupe.
Pero más allá del nombre y apellido del partido del que se trate, tiene la obligación de denunciar al militante que ha fallado, no sólo a su partido, sino a la sociedad. Definitivamente. Esa relación que debemos tener con la sociedad, a través de nuestros representantes populares, nos lleva necesariamente a exigir la congruencia, la honestidad y el respeto que deben tener en sus actos, y en el manejo de los recursos que se le confían por su investidura, por el cargo, o la representación que tiene.
Entonces, el Partido Revolucionario Institucional será el primero: no solapará ningún mal manejo, ni una mala actuación de algún representante que haya surgido del partido. Será el primero en denunciar, y jamás se va a pasar una situación que rebase la legalidad y la transparencia”.

- En este momento, el gobernador electo realiza una serie de trabajos, dentro y fuera de la entidad. En su discurso destaca que una condición que requiere Tlaxcala para superar lo que denomina “la leyenda negra” es precisamente competitividad. ¿Hasta qué punto el PRI comparte esta necesidad de competitividad, no sólo en el quehacer gubernamental, sino también a interior del partido para hacerlo más eficiente y eficaz en los planteamientos estatutarios que como priistas enarbolan?
- “Cada institución requiere profesionalizar sus cuadros, y esta es justamente la necesidad que tenemos de estar muy al pendiente de nuestra militancia y de nuestros simpatizantes, para apoyarlos en las acciones que requieran. Estamos por dar a conocer el curso de capacitación de habrá de dársele a los Presidentes Municipales, a los Síndicos, a los Regidores, donde somos autoridad, donde no somos, donde vamos a ser parte de cabildo, para darles herramientas de formación administrativa en el nivel que les corresponda. Esto incluye a los propios Presidentes de Comunidad, que es una figura que hoy la legislación en Tlaxcala la tiene como cargo de elección popular, y en estas elecciones sus candidatos fueron sujetos al escrutinio de la sociedad.
Entonces, desde el Presidente de Comunidad hasta el Diputado Local, el partido, en esa nueva dinámica de compromiso con sus representantes populares, busca dotarles de los elementos necesarios para hacerlos más competitivos en su actuar, dentro del marco de la legalidad, para que pueda, no sólo ir a tocar puertas, sino presentar los expedientes técnicos que requieran, bajar recursos, y refrendar el compromiso con su comunidad. Hoy hay muchos programas que no sólo deben llegar a través de las prerrogativas o de las participaciones, sino a partir de distintos proyectos.
Estamos en la misma sintonía, y tenemos que ayudar a que el Gobernador salga adelante. Él está preparando su plataforma de trabajo para los próximos seis años. El Plan Estatal de Desarrollo no se va hacer en un escritorio. Será producto de la intensa campaña que realizó, de los que sigue haciendo todavía: foros ante la sociedad. Ya está tocando puertas, ya se reunión con los Diputados de la fracción parlamentaria del PRI, ya fue a plantear que Tlaxcala sea tomado en cuenta con una visión de trabajo y coordinación importante.
Además, el Gobernador Electo es un hombre de Tlaxcala que conoce los retos, las necesidades y las circunstancias de un estado como este; sus debilidades y fortalezas, pero también su potencial en muchos aspectos. Hablamos de un hombre preparado que viene a trabajar, que afortunadamente tiene una posición económica y no busca llegar para que a través del cargo obtenga un desarrollo personal desahogado. Él no necesita llegar al gobierno para eso, el viene a trabajar y lo está demostrando con toda puntualidad. Ese es el compromiso que ha adquirido como tlaxcalteca y como hombre comprometido con su estado, y el partido tiene que estar en la misma sintonía, en la dinámica del trabajo, en la dinámica del compromiso, y que el partido sea un apoyo institucional para las acciones de desarrollo del estado.
¿Y cómo podemos hacerlo? Pues haciendo que nuestros representantes vayan en el mismo sentido, bajo la línea de buscar juntos el desarrollo y el progreso de Tlaxcala, como autoridades; y como partido, internamente, que nuestras estructuras estén debidamente integradas, fortalecidas, con dirigentes en cada uno de los municipios, con visión coadyuvante en las necesidades de la gestión y el trabajo que se tenga que hacer”.

- Respecto al trabajo institucional del que usted habla, ¿cómo se prepara en el contexto de la renovación de las estructuras intrapartidistas?
- “Ya lo estamos trabajando. Tenemos nuestros delegados. En los municipios que están por renovarse, hemos pedido que se haga un trabajo respetuoso donde se involucre a toda la militancia y se cuide que en los procesos haya transparencia, inclusión, porque en el partido los necesitamos a todos, cabemos todos, y necesitamos involucrarla de manera importante al trabajo de la renovación de la dirigencia. Desde ahí empieza el sustento, la base, y el fortalecimiento de la estructura del partido a nivel estatal.
La dirigencia estatal es la coordinadora, pero la base de la militancia está justamente en los comités municipales, y ahí hay que ir a trabajar muy de frente con ellos, con mucho respeto, desde la base del seccional, para que como una pirámide, de manera vertical, hagamos las cosas con una base sólida importante, y desde ahí cumplamos con mucha puntualidad los compromisos que tenemos para el trabajo del partido”.

- Durante la pasada campaña electoral, escuchamos en el discurso del PRI que aprendió de los errores del pasado, que realmente cambió, pero ¿cómo notarlo, en función de lo que ahora comenta? ¿Se han desterrado prácticas como el dedazo, colocar a una persona en determinada posición por cercanía o afinidad política?
- “Cualquier organización de la índole que sea, política en el caso concreto que estamos hablando, para mantener vigencia política ante la sociedad, tiene que partir de una autocrítica, de un análisis al interior muy claro, si quiere seguir siendo, realmente, una oferta política ante la sociedad.
Nosotros tenemos una responsabilidad histórica y política, más allá de los 70 años que para nuestros opositores han sido de corrupción. Simplemente, hay que ver este México que hemos construido con defectos, debilidades, que son temas que en otro momento pudiéramos platicar. El Partido Acción Nacional surge en el 39, nosotros en el 29. Nosotros surgimos como un partido de un movimiento social; ellos, en una oficina del Banco de Londres en México, ¿con qué visión?, simplemente de oponerse a un proyecto social, porque les interesaba el poder económico, no el poder social. Y así caminaron muy de la mano, cómodamente, durante 60 años. Y después de que tiene el poder económico, quieren el poder político, pero nunca se preocuparon de sancionar o de señalarnos en momentos oportunos las supuestas situaciones que estábamos viviendo como país, o la hegemonía de un partido político que nos permitía una situación: la construcción de un país de instituciones, con el que hoy, gracias a Dios estamos saliendo adelante. Insito, son otros temas, pero van muy de la mano. Y repito, nosotros tenemos una responsabilidad histórica y política, y les guste o no, este país lo hemos construido los priistas, y tenemos ese compromiso social de seguir construyendo, y seguir viendo por el desarrollo del país.
Sí partimos de una autocrítica, ¿qué hicimos?, ¿en dónde nos equivocamos?, ¿en dónde se quedó la esencia misma de nuestro proyecto político nacional?, ¿personajes que a lo mejor llegaron a nuestra vida política sin un compromiso social?, ¿situaciones?, ¿circunstancias? Finalmente, todo forma parte de un análisis de fondo que tienen que llevarnos a nosotros los militantes del partido a hacer una autocrítica real. ¿Qué queremos ofrecerle a la sociedad?, ¿cómo vamos a seguir consiguiendo la confianza de la sociedad? Tenemos que regresar a lo que es el origen fundamental del partido: la democracia y la justicia social, que esto no se quede como base de firma de un documento oficial del Partido Revolucionario Institucional.
La sociedad hoy está muy bien informada; los avances tecnológicos le permiten tener información al momento, al día, de lo que está pasando. Y la propia sociedad está determinando darle la confianza al Partido Revolucionario Institucional. No son casuales los triunfos, como tampoco son casuales las derrotas. De nosotros como partido político depende que sigamos trabajando para seguir consiguiendo una sociedad más equitativa y equilibrada para las generaciones que vienen.
Sí, cometimos errores, los reconocemos, pero tenemos el gran compromiso de seguir trabajando y así lo vamos a hacer, para que en el 2012 no cometamos errores y podamos decirle a la sociedad: aquí hay un perfil que puede darle respuesta, más allá de circunstancias de partido”.

- Queda claro que, para el PRI, uno de los objetivos a mediano plazo es recuperar la Presidencia de la República. En Tlaxcala, ¿cuál es el reto?
- “No hay palabra mágica más que el trabajo, y aquí fue consecuencia, sin apostarle a los desaciertos o problemas de la administración actual, sino apostándole a las fortalezas de nuestro candidato, a nuestra estructura, a nuestro programa, a nuestra estrategia, al trabajo que se hizo. Y ahí están los resultados, que hoy nos comprometen a seguir manteniendo ese propósito, para que el triunfo no se quede en el festín, en la algarabía, o en el ‘ya ganamos’.
Tenemos que seguir trabajando, insisto, porque el partido es un partido en movimiento constante, y tiene que estar constantemente trabajando. No puede verse así únicamente cuando viene un proceso electoral. No podemos ser electoreros.
El partido tiene muchas cosas qué hacer durante los 365 días del año; entonces, eso es lo que tenemos que hacer. Es una dinámica natural, lógica, entendible. Somos amigos, somos compañeros de partido, no perdemos ni el vínculo ni la relación, porque alguien llegue al Ejecutivo o al Legislativo; tan es así que los propios estatutos establecen la obligación que tienen de rendir un informe de sus actividades ante los órganos colegiados del propio partido. Está debidamente marcado como parte de la obligación de un funcionario público: venir e informar a sus correligionarios, a sus compañeros de partido, qué está haciendo, si está cumpliendo o no con la responsabilidad y la voluntad que le dio la sociedad en general.
Entonces, es mantener una comunicación institucional respetuosa, lo cual no quiere decir que va a privilegiar las cosas del partido. Al contrario, estamos en el entendido de que hagan bien su trabajo, con responsabilidad, con compromiso con la sociedad, porque entonces, como partido, nos vamos a ver beneficiados en el futuro inmediato de una elección federal”.